Desarrollo psicomotor de los bebés en su primer año de vida

Desarrollo psicomotor de los bebés en su primer año de vida

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El desarrollo psicomotor durante el primer año de vida es la base para el progreso en los demás ambitos de desarrollo: cognitivo, lingüístico y social, puesto que el bebé aprende mediante la exploración sensorial del mundo que le rodea, para lo cual es imprescindible el movimiento (reptar, tocar, coger un objeto y mirarlo, etc.

El desarrollo del bebé a lo largo de su primer año de vida es fascinante. En unos pocos meses pasa de ser una criatura débil y totalmente dependiente a convertirse en un niño o niña activo que anda, juega y se relaciona con los demás.

Jugar con el bebé, hablarle y, en general, proporcionarle un ambiente cálido en afectos y rico en estímulos, facilita que el bebé madure adecuadamente tanto si es normal como si tiene alguna dificultad especial.

El calendario de hitos del desarrollo que describimos aquí es orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa un área y otra más lentamente.

Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.

Si le preocupa la evolución de algún aspecto concreto de su bebé coméntelo con su pediatra. Los pediatras evalúan el desarrollo del bebé comparándolo con una escala o test. El más extendido es el Test de Denver.

Bebes recién nacidos 

El bebé recién nacido no puede levantar la cabeza, pero sí puede girarla a derecha e izquierda. Se relaja cuando mama o toma el biberón y el llanto es su principal forma de comunicación.

Bebes de 1 mes

El bebé de un mes responde con una sonrisa a diversos estímulos: tocarle, acariciarle, hablarle. Cuando está despierto, se muestra interesado por lo que ve y oye. Cuando llora, suele hacerlo porque tiene hambre.

Bebes de 2 meses 

El bebé de 2 meses desarrolla un sonrisa “social” cuando se le habla de frente. También es capaz de reconocer a su madre y empieza a experimentar con su voz, emite sonidos como “aaa”, “eee”, “uuu”….

Bebes de 3 meses

El bebé de tres meses tiene a menudo abiertas las manos, te las coge y las mira. Se despierta con ruidos cercanos (antes de esta edad, suele dormir aunque haya ruidos a su alrededor). El bebé de 3 meses empieza a balbucear y es capaz de estar tranquilo solo.

Bebes de 4 meses

Los padres debemos conocer las características del desarrollo psicomotor de nuestro hijo de 4 meses para poder estimularle de acuerdo a las necesidades asociadas a esta edad.

Bebes de 5 meses

El desarrollo psicomotor de los bebés de 5 meses se caracteriza por los inicios del desplazamiento reptando y porque los movimientos son cada vez más coordinados.

Bebes de 6 meses

l desarrollo psicomotor del bebé de 6 meses se caracteriza porque ya puede desplazarse reptando y mantenerse sentado sin apoyo durante unos segundos

Bebes de 7 meses

Los bebés de 7 meses pueden mantenerse sentados sin apoyo y, desde esta postura, coger y soltar objetos voluntariamente.

Bebes de 8 meses

Los bebés de 8 meses están aprendiendo a colocarse en la postura de gateo. Esta postura es esencial para, más adelante, poder gatear.

Bebes de 9 meses

A los 9 meses de edad, los bebés comienzan a gatear. Esta capacidad de desplazamiento les posibilita explorar mucho más y les dota de más autonomía.

Desarrollo Psicomotor de los 9 a 12 meses

A esta edad los niños y niñas ya empiezan a decir las primeras palabras con sentido. Ahora ya “Conversan”, como cuando te entregan cosas e imitan los sonidos y acciones de otras personas.Te hacen saber que prefieren: ese juguete o esa pelota. Cercanos al año ya empiezan a apuntar con el dedo las cosas que les interesan.Entienden el “NO” y que ellos pueden hacer que ciertas cosas pasen. Esto les permite comunicar mejor lo que quieren y lo que necesitan. Gracias a sus nuevas capacidades de memoria, los niños y niñas de esta edad saben que las cosas y las personas existen aun cuando no pueden verlas.  Saben que cuando te vas, todavía existes. Por eso, tu hijo o hija puede alegar a la hora de dormir y llorar por ti en la noche o cuando no estás. Tratara de hacer que vuelvas a través de gestos y llanto. Los niños y niñas a esta edad hacen cosas una y otra vez, porque así se divierten y descubren cómo funcionan los distintos objetos. Su capacidad para moverse de diferentes formas les ayuda a explorar y a describir nuevas cosas. Los niños y niñas a esta edad ya pueden pararse y aprender a caminar para explorar su ambiente cercano. Pueden hacerlo solos, con tu ayuda o apoyándose en algún mueble. También tienen más habilidades con sus dos manos, con lo que ya pueden hacer rodar una pelota, juntar sus juguetes e incluso comer con su cuchara, aunque boten comida.

Consejos:

Comunícate con tu hijo o hija con palabras y gestos. Por ejemplo, si quiere alcanzar una pelota, pregúntale: “¿quieres la pelota?”, dándole tiempo para responder. Cuando te sonría, respóndele sonriéndole.

Estas conversaciones ayudan a tu guagua a aprender a relacionarse con otros

Háblale acerca de tus sentimientos y enséñarle los sentimientos de los demás, por ejemplo diciendo: “El osito está muy contento porque juegas con él”.

Esto le ayudara a reconocer las emociones de los demás

Juega al “Está-no está” y a las escondidas. Estos juegos ayudan a tu hijo o hija a aprender a superar que tú a veces te vas y sentirse seguro de que siempre regresarás. Cuando dejes a tu hijo o hija, trata de mostrarte tranquila y usa palabras positivas para despedirte. También le ayudará si les cuentas que el adulto con el que se queda es de confianza y que también lo cuidará bien. Acompaña a tu hijo o hija a descubrir su entorno. Deja que tome la iniciativa, acompáñalo a explorar  las cosas que lo rodean (la tierra, hojas, agua, piedras) y celébrale sus descubrimientos. Háblale con un lenguaje claro y sencillo sobre lo que estás haciendo. Utiliza los nombres correctos de los objetos, incluso si tu guagua no los utiliza. Por ejemplo, si dile “ota” dile “pelota, ¿quieres la pelota?”. Motiva a tu hijo o hija a pararse sin ayuda y a aprender a caminar para explorar su ambiente cercano. Por ejemplo: si a tu hijo o hija le gusta mucho pararse y estar apoyado en algún mueble, ayúdalo  y motívalo para que se suelte y vaya donde estés tú. También puedes tomarle la mano y acompañarlo a caminar. Si a tu hijo o hija le gusta jugar en el suelo y gatear, déjalo, porque así fortalece sus músculos que lo ayudaran a caminar mejor. ¡Bailen juntos! Pon distintos tipos de música y muévete a su ritmo. Tu hijo o hija te seguirá y tratará de imitarte. ¡Verán lo entretenido que es!

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Lustraciones del desarollo psicomotor de 7 a 12 meses

 

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