fbpx

Alergias en niños: siete claves para ayudarles a convivir con ellas

La Sociedad Española de Inmnulogía Clínica, Alergología y Asma
pediátrica (SEICAP) sitúa en dos millones la cifra de
alérgicos en nuestro país
, siendo las alergias
alimentarias las que más han crecido en los últimos años.

Los niños son el colectivo más vulnerable, principalmente los
menores de cinco años, aunque las reacciones alérgicas más
graves se suelen encontrar en niños por encima de esa edad. Si
tenemos un peque con una alergia, ¿qué podemos hacer
para ayudarles a convivir con ella de la mejor forma
posible?

Una vez diagnosticada la alergia de nuestro hijo, y puestos los
medios necesarios para
evitar el alérgeno que le causa reacción
, podemos poner en
práctica estas sencillas medidas que le ayudarán a sobrellevar
su alergia de forma natural:

1. Hablad de su alergia con naturalidad

El niño tiene que aprender cuanto antes a convivir con
su alergia
por lo que se hace imprescindible que los
padres hablemos con ellos de forma natural. Hagámosle ver que
su alergia forma parte de su vida y, como tal, tiene que
aprender de ella.


Conociendo su su alergia
no sólo sabrá evitar las
situaciones que la provocan, sino también hablar de ella con
quienes le rodean, ayudando en la importante labor de
informar, difundir y crear conciencia social.

2. Buscad recursos si se trata de niños muy pequeños

Ayudaros-de-cuentos-para-hablar-de-su-alergia

Cuando la alergia se presenta de forma muy temprana, se hace
complicado hablar con los peques de ello. Su capcaidad para
entendernos aún es limitada, máxime cuando hablamos de temas
tan complejos como los relativos a la salud.

Pero ayudándonos de dibujos o cuentos podremos
enseñarles de una forma divertida y adaptada a su edad qué es
una alergia, qué ocurre en su cuerpo cuando se desencadena una
reacción y cómo hacer para evitarlo.

¿Recordáis la maravillosa serie de dibujos animados “Érase una
vez la vida”? Pues echemos a volar nuestra imaginación buscando
recursos similares que nos ayuden a comunicar este problema a
nuestros hijos, por muy pequeños que sean.

3. Identifica su alergia

Aunque los niños sean plenamente conscientes de su alergia y
sepan hablar de ella con soltura, no debemos olvidarnos que
sólo son niños por lo que conviene buscar recursos que
les ayuden a tener su alergia siempre presente
en
cualquier entorno o situación.

Cuando el niño varíe su entorno habitual (por ejemplo, si se va
de campamentos o colonias, excursiones escolares, vacaciones en
hoteles…), identificar claramente su alergia con ayuda de
pulseras, chapas o cartelitos puede ser una gran ayuda para
ellos.

El peque se sentirá tranquilo llevando su identificación y
el adulto que le trate y no le conozca, sabrá que ese niño
requerirá de unas medidas especiales que tendrá que
controlar y vigilar.

4. Implícale a la hora de hacer la compra

Si tu hijo padece una alergia alimentaria y ya
sabe leer y escribir,
implícale a la hora de hacer la compra
: desde preparar la
lista de las cosas necesarias, hasta hacer la compra en el
supermercado.

Haciendo la lista con nosotros le estaremos implicando
en su alimentación
y en la de toda la familia y le
haremos ver la multitud de alternativas que existen al alimento
al que es alérgico.

Llevándole con nosotros a comprar, estaremos ayudándole a que
aprenda a interpretar etiquetados, a leer con minuciosidad los
ingredientes de los alimentos y a aprender a desechar los que
no sean aptos para él.

Hacer-la-compra-juntos

5. Implícale a la hora de cocinar

Igualmente podemos implicarles a la hora de
cocinar platos sencillos
y que puedan despertar su interés,
aprovechando para enseñarles que medidas son importantes que
adopten cuando tienen una alergia alimentaria.

Lavarse bien las manos antes y después de cocinar, lavar bien
con agua y jabón los utensilios que usemos, preservar el plato
del alérgico una vez se haya cocinado para evitar la
contaminación cruzada
… ¡Son muchas las situaciones en las
que los peques se pueden ir involucrando al tiempo que aprenden
acerca de su alergia!.

6. Anímales a que hablen de ello cuando lo necesiten

A veces los adultos, con el fin de quitar hierro a una
situación que puede resultar dolorosa, evitamos hablar de ella
o preguntar a nuestros hijos su opinión al respecto.

Si por ejemplo, tu peque acaba de ser diagnosticado de alergia
al pelo de los gatos, puede que se sienta muy triste porque
ansiaba tener un gatito al que cuidar y mimar. O si es alérgico
alimentario puede que se sienta fuera de lugar cuando va de
invitado a una fiesta de cumpleaños.

No dejes que tu hijo viva esos sentimientos en
soledad
. Anímale a hablar de lo que la alergia supone
para él. Pregúntale cómo se siente y qué podeis hacer para
mejorar la situación. Sólo así comprobará que existen
alternativas igual de felices y buenas, al tiempo que se siente
escuchado y acompañado en su problema.

7. Enseñále a confiar en el personal sanitario que le trata

Los niños diagnosticados de alergias viven con
frecuencia inmersos en pruebas médicas,
consultas con especialistas y medicación. Desde los típicos
pinchazos en el brazo (prick-test) para evaluar los alérgenos a
los que son sensibles, hasta extracciones de sangre,
endoscopias, pruebas de provocación oral, adrenalina
inyectable, inhaladores…

Ayudemos-a-nuestros-hijos-a-confiar-en-los-medicos

Todo este compendio de médicos y pruebas puede resultar difícil
de llevar para un niño. Por eso, los padres debemos
ayudarles a
confiar en el personal sanitario que les trata
y
si podemos, intentar explicarles con antelación las pruebas qué
les harán y en qué consistirán.

Los niños, al igual que nos ocurre a los
adultos, manejan muy mal la incertidumbre. Lo
que para un adulto puede ser una prueba rutinaria y menor, para
un niño que la vive por primera vez y desde el desconocimiento,
puede suponer un trauma.

Acompañémosles siempre, hablémosles con confianza de lo que van
a vivir y de cómo se van a sentir y, sobre todo, no les
mintamos
. No servirá de nada decirle que “su
médico le va a curar la alergia que padece”
cuando no
sabemos si será así. Porque hay alergias que se curan y otras
que perduran hasta la etapa adulta.

Suavicemos la información que vayamos a darles en función
de su edad y capacidad de entendimiento pero no les
mintamos nunca, y ayudémosles a confiar en el personal
médico que les trata.

Estiloymuebles

Promociones!

30% Descuento por pago en efectivo!
Ir a las Promos!
close-link